Centro Público

A volapié: Merecimientos

Hace un par de semanas, al recibir el Oscar por la mejor película (según los jueces de la Academia), Alejandro González Iñárritu (GI) aprovechó la aviada para rogar “que México tenga el gobierno que se merece”, sin decir cuál, ni cómo, ni cuándo.

En El Universal de ese día, se informa que Diego Luna (DL) ante un auditorio del Tec de Monterrey, campus Santa Fe, afirmó que “los mexicanos aún no tienen el cine que se merecen, pese a que es uno de los mercados donde más público asiste a las salas”.

Sería muy interesante que el oscareado GI, coetáneo de mis sobrinos, utilizara parte de su capital mediático para darnos una orientadita, si no a todos sus compatriotas, al menos a los que se hayan insertos, y en estos momentos con mayor intensidad, en la búsqueda del voto para arribar a diputaciones locales y federales, así como a 9 gobiernos estatales, acerca de qué hacer para construir un gobierno que satisfaga los merecimientos de todos los mexicanos. Es decir, una administración de la cosa pública orientada a: satisfacer, no propagandísticamente, sino en serio, las carencias de más del 50% de la población que, según el CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social) se encuentra en situación de pobreza; conducir un solo sistema educativo en el que los maestros cobren lo que es justo e impartan sus enseñanzas y los alumnos asistan sanamente alimentados a recibirlas;  manejar un solo sistema de salud que actúe con eficacia en las etapas preventiva, curativa y de rehabilitación de la población de todas las edades y todos los segmentos sociales y regionales; y,  ¿para qué mencionar el estrechamiento de la brecha de la desigualdad?

A lo mejor fue todo lo que GI quiso decir pero no le dio tiempo, ni era el lugar, pero, insisto, no estaría mal que se involucre y trate de convencer a los contendientes políticos de que hay una vida más allá de las urnas electorales, al mismo tiempo que él se convence de que hay una vida más acá de Londres y de los platós cinematográficos.

Por lo que toca al simpático y eficaz actor DL, me pregunto cómo fue eso de la “época de oro del cine mexicano”, que tuvo lugar antes de que él viniera al mundo. ¿En esos años los mexicanos se merecían el cine que llegaba a las pantallas desde los estudios Clasa o Churubusco, cuyos ejemplares idóneos todavía resultan de lo más disfrutable e interesantes? Mi amigo JL, experto en desacralizar, casi me ha convencido de que eso ocurrió en una coyuntura política macro en la que nuestros vecinos septentrionales apoyaron al llamado “cine mexicano”, porque así les convenía y sacaron de ello buena raja, en dólares, of course!

Lo cierto es que, aunque me gusta bastante el cine, voy poco (ahora menos), pero las escasas muestras de cine nacional que me ha tocado ver en los últimos diez años están bastante por encima de la etapa de ficheras, albureros y vicenteros que nos invadieron en el interregno.

Así que, otra vez, me imagino que el asunto tiene que ver con la lana para apoyar una industria que podría ser floreciente y tener un interesante impacto cultural, pero no estoy seguro de que haya en las masas nacionales –a pesar de lo que opina DL-  el ímpetu para dejar la televisión, los videojuegos, las tabletas, el futbol y demás zarandajas para lanzarse a ver una película dirigida por GI, actuada por el propio DL (muy probablemente acompañado por los excelentes Ana Claudia Talancón y Gael García Bernal, entre otros), rodada en la bella Tlaxcala y producida por el único banco que aún se ostenta como mexicano. Porque eso del cine es un negocio y el objetivo es ganar dinero, incluso mientras se elaboran obras cultural y socialmente significativas.

En fin, las preguntas que quedan en el aire, después de las expresiones de los dos destacados miembros del mundillo cinematográfico, son :¿cuándo estaremos los mexicanos en edad de merecer? o ¿qué debemos hacer para merecer? Que, por favor, González Iñárritu y Diego Luna nos ayuden a contestarlas, puesto que ellos habrán tenido información y/o motivos suficientes para formular sus contundentes aseveraciones.

Marco Alcázar Ávila

Licenciado en Relaciones Internacionales por El Colegio de México, A.C. Embajador de México en Belice. Secretario Técnico de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, presidida por la Senadora Rosario Green. Cónsul General de México en San José, California.
Publicaciones:
“México y Centroamérica: una política integral”, en La política exterior de México, Metas y obstáculos. ITAM, Siglo XXI, 2013.
“El ideólogo en su laberinto”, en Otro sueño americano. En torno a ¿Quiénes somos? de Samuel P. Huntington. Editorial Paidós, 2004.
“Apuntes para una política hacia los mexicanos de allá”, en El Nuevo Milenio Mexicano, Universidad Autónoma Metropolitana, 2004.
“El Mecanismo de Tuxtla y Centroamérica en la política exterior de México”, en Revista Mexicana de Política Exterior de la Secretaría de Relaciones Exteriores., 2000; en coautoría con Laura Mora Barreto.

Add comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Algo mas para visitar

CP en Twitter

CentroPublicoMX Excelente iniciativa propuesta por @diegoluna_ @eldiadespuesmx La suscribimos y recapacitemos sobre el futuro de… https://t.co/NbCPrb8nS8
CentroPublicoMX RT @F_Carabajal: Gracias @CentroPublicoMX por recomendar texto y exposición. Les mando un abrazo. https://t.co/4zb3K1LqFg
CentroPublicoMX Texto obligado de ⁦@AldonzaS⁩ sobre Fernando Carabajal - ⁦@F_Carabajal⁩ - y sus #CaballoCebras. Tampoco se pueden… https://t.co/L0PRMSC4hx
CentroPublicoMX RT @WorIdCupFC: Mexico fans have invaded Russia 🙌🏼🇲🇽🔥 https://t.co/c1kmPaLnQw
CentroPublicoMX RT @elpais_america: El 'no mames' más famoso en #Rusia2018. @vernemexico habló con ella. Aquí la historia https://t.co/dnXvrwcvIi https://t…