2015 el año diferente en materia de salud

Iniciamos 2015 reciclando propósitos de 2014 como ser ahorrativo, bajar de peso, pagar deudas, leer más y un largo etc. Esperando que todos sus deseos se cumplan les deseo a los lectores un feliz año.

Y pues a lo que venimos, sin ser catastrofista porque los médicos debemos ser realistas y optimistas de primera intención pero este año en materia de salud después de julio pinta feo. ¿Porqué después de julio? Pues porque es un año electoral y las grandes reformas con costos políticos altos estarán detenidas mínimo cinco meses, después dependiendo de como queden las gubernaturas, cámaras de diputados/senadores y las alianzas políticas entre partidos, agárrense mexicanos porque nuestros representantes populares “van a trabajar” y van a caer reformas como gorda en tobogán.

Podemos asegurarlo porque podemos hablar de varios pendientes en diversos ámbitos de salud; por ejemplo en materia laboral del personal de salud movimientos como los de enfermería a nivel nacional, que lejos de reducirse, ha aumentado su fuerza y el conflicto, pese a los comunicados y “acciones” de la Secretaria de Salud Federal, no se ha resuelto, por el contrario evidencia la falta de voluntad, capacidad de comunicación gubernamental y nulas evidencias de mejoras profesionales-contractuales de enfermeras, trabajadoras sociales y terapistas físicos. Tiempo al tiempo esta puede ser la mayor bomba en cuestiones de salud desde el movimiento de médicos de los años 60s del siglo pasado. Veamos que pasa el día de la enfermera y que callan nuestras autoridades.

Plazas Federales prometidas a personal de salud sin que hayan sido otorgadas en tiempo y forma, ratificando la precariedad laboral de médicos y enfermeras (incluso yo la llamaría trata laboral) generando nuevos problemas por ejemplo las actividades de alto riesgo laboral son realizadas por personal de honorarios a los cuales no solo no se les paga prestaciones mínimas sino tampoco riesgo laboral obligándolos a realizar estas actividades so pena de ser despedidos o no contratados en el siguiente trimestre. En el D.F., Miguel Angel Mancera prometió plazas regularizadas y de base para enero y marzo (quiero ver que sea real, ojalá me equivoque) pero solo a personal que no pase de un monto de remuneración mensual en el cual no entran médicos y enfermeras, así que todo será una falacia, agregue usted a esto personal de salud que es obligado o coaxionado a trabajar fuera de su horario contratado, cambiándose horarios, sin prestaciones de ley, pero eso si debe asistir a eventos del licenciado Mancera o Armando Ahued “para apoyar actividades de salud” en eventos con claros tintes partidistas.

Recorte presupuestal inminente por caída de los precios del petroleo y una devaluación del peso lo cual fomentará un desabasto de materiales y medicamentos mayor al que tenemos, y podemos decir que nuestro abasto en momentos llega a ser nulo.

Una clase política al frente de la secretaria de salud que por conservar su status quo no da impulso a ideas nuevas, por ejemplo, el desarrollo de aplicaciones para celulares que nos acerquen como instituciones con la población; mientras la idea más innovadora de campañas de vacunación sea la fotografía del piojo Herrera en el portal y órganos de difusión de la Secretaría de Salud, solo nos queda tirarnos al vacío o 20 meses de psicoterapia para quitar esa imagen de nuestras mentes.

Con políticas como “Cero rechazo a la emergencia obstétrica; la atención de la salud materna y perinatal como una prioridad nacional” la pregunta del millón es: ¿con que recursos atenderemos lo que no rechacemos? Porque de nada sirve recibir todos los pacientes si no tenemos ni abatelenguas, pero eso si, en el DF se concesiona a la iniciativa privada el desarrollo del Sistema de Administración Médica e Información Hospitalaria (SAMIH) mientras los médicos de primer nivel ni recetas tienen. Parece de risa, pero a veces dan ganas de apuntarle la receta al paciente en la mano, el problema es que saliendo del consultorio se lave la mano y adiós receta.

Acciones como seguir apoyando “fundaciones privadas” y no consolidando la infraestructura institucional federal o estatal conlleva a inequidad en la atención. Sin políticas efectivas de prevención de enfermedades, por citar un ejemplo, se habla del tsunami de la diabetes que viene y las acciones reales llevadas por órganos federales y estatales son mínimas y de bajo impacto.

Es nula la convocatoria a particulares, instituciones de salud, asociaciones civiles, academias, escuelas de medicina, enfermería y otras carreras para discutir la tan cacareada reforma en salud, de una forma colegiada y no con prisas y tintes económico-políticos; este ultimo aspecto es el clavo que cierra el ataúd y demuestra la falta de oficio y voluntad para resolver problemas por quienes tienen la responsabilidad y el encargo por ley.

Muchos me dirán: Esto ya lo sabíamos ¿porqué seguirlo hablando? La respuesta es simple: con un análisis rápido de lo pasado recientemente, los aspectos políticos económicos y sociales de nuestro país podemos ver que el futuro no sera nada fácil, es nuestra obligación preever, analizar y proponer soluciones dado que de lo contrario los costos sociales serán altísimos.

Sin olvidar: Felicidades a todas las(os) enfermeras(os) dedicadas a su trabajo de una forma humana y profesional reciban mi reconocimiento y admiración, momentos difíciles pero no imposibles de llevar a buen termino.

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