Malinalco, es uno de los llamados pueblos mágicos del Estado de México. Ubicado en la parte suroeste de la entidad, su nombre significa probablemente “hierba retorcida” o “lugar donde se da vuelta”.

Aunque su fundación data de 1540, Malinalco posee una notable herencia prehispánica que se puede advertir en la zona arqueológica de Cuauhtincha, en el Cerro de los ídolos o Texcaltepec, cerro de los texcales, en donde se erige un templo monolítico, único en la arquitectura mesoamericana. Esta construcción, labrada sobre piedra volcánica, cuenta en su cima con un santuario flanqueado en la entrada por las esculturas de un enorme figura mezcla de serpiente y cocodrilo, una gran águila, y otras representaciones, que aún pueden ser admiradas por los visitantes al conjunto arqueológico.

En las faldas del cerro, otra muestra de la cosmovisión indígena, se refleja en los  grandiosos murales al fresco, que revisten las paredes del Convento Agustino de la Transfiguración, antes Monasterio de San Cristóbal. Bellos motivos florales pintados por las notables manos de los artistas indígenas, se mantienen en perfecto estado para deleite del visitante. Los grandes patios, que rememoran a las construcciones medievales, están llenos de detalles, imágenes de plantas y animales, guirnaldas, escudos marianos y agustinos.

Próximo al convento, se encuentra además el tempo dedicado al Divino Salvador, y cuya celebración tiene lugar el 6 de agosto y durante semana santa. En estas fechas Malinalco se engalana con bandas de viento, juegos pirotécnicos, danzas de chinelos, arrieros, concheros y mojigangas.

Dentro del mismo municipio, se encuentra el Santuario del Señor de Chalma, templo visitado cada año por miles de creyentes. La iglesia forma parte de un complejo en el que hay un convento, una cueva, una pequeña plaza y una capilla abierta.

La tradición cultural y religiosa novohispana se mantiene en los distintos barrios que integran Malinalco. Cada uno de ellos celebra las fiestas a los santos patronos de sus parroquias, ocasión inmejorable para conocer de cerca las costumbres de la localidad y deleitarse con su música y gastronomía: Capilla de San Martín, 11 de noviembre; Capilla de San Juan, 24 de junio; Capilla de Santa María, 29 de septiembre, y 2 de febrero; Capilla de la Soledad, 15 de octubre; Capilla de San Andrés, 30 de noviembre; Capila de San Pedro, 6 de enero; Capilla de Santa Mónica, 4 de mayo; Capilla de san Guillermo, 10 de febrero; Capilla de Jesús María, 8 de diciembre; Capilla de San Nicolás, 10 de enero

Pero también para los aventureros, para quienes gustan del turismo de acción, y de mayor contacto con la naturaleza, Malinalco ofrece una magnífica oferta de actividades como rappel, senderismo, campismo, ciclismo de montaña, ecoturismo. Puedes practicar estas actividades en lugares como los cerros de la Ascensión, las Cruces, los Encinos, Toxquihuatl; en los ríos Platanar y Yuhuapan; o en el paraje Huiztla, el Palmar de Guadalupe, y en La Mesita.

Algo que no debe olvidarse en un recorrido por Malinalco, es dar gusto a todos los sentidos visitando los tradicionales mercados de artesanías y de alimentos. En estos sitios, no sólo se regocija la mirada con los productos multicolores que hay, sino que es un baño de aromas y sabores para cualquier paladar. Frutas, verduras, aves, pescados, flores, semillas, y muchos otros productos que forman parte de la gastronomía mexicana pueden encontrarse en este lugar.

Malinalco se ha convertido también en refugio para artistas, así que quienes disfrutan de las artes visuales, cuentan con muchas opciones para disfrutar el trabajo de creadores jóvenes y consagrados. A Malinalco no le falta nada, solo tu visita.

 

 

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